sábado, 22 de junio de 2013

Estamos viviendo una CRISIS POLÍTICA DEL ESTADO ESPAÑOL, DE SU RÉGIMEN, y de la DEMOCRACIA, mil veces peor que la crisis económica, con toda la gravedad que esta última tiene.


MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA . GOBIERNO EN LA SOMBRA. M.INTERIOR Estamos viviendo una CRISIS POLÍTICA DEL ESTADO ESPAÑOL, DE SU RÉGIMEN, y de la DEMOCRACIA, mil veces peor que la crisis económica, con toda la gravedad que esta última tiene.

MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA .GOBIERNO EN LA SOMBRA. M.INTERIOR

Las ASAMBLEAS HORIZONTALES DE DURACIÓN PERMANENTE en donde se toman decisiones por consenso que pueden ser totalmente paralizantes, pues una pequeña minoría puede impedir cualquier decisión y por tanto sin formulación política; y sin formulación política no hay alternativas. Segundo.- El sistema de gran autonomía individual que manejan (cada uno decide cuándo entra y cuándo se va, por ejemplo) que es más clavadito al neoliberalismo de lo que piensan. Un MOVIMIENTO no se construye con autonomía individual, sino con autonomía colectiva. Y no la tienen. Tercero.- Un rasgo que estamos viendo, sobre todo, en los acampados de EEUU y en algunos de aquí: tiene más legitimidad quien se queda más tiempo acampado en la plaza.No tienen en cuenta que hay que gente que es muy buena, pero que tiene que ir a trabajar o ir a casa a atender a los niños. ¿Son menos legítimos por eso? No, porque permanecer más tiempo en una plaza no es un criterio de legitimidad democrática.

MOVIMIENTO LA RESISTENCIA . Gobierno en la sombra.
Boaventura Dos Santos nos cuenta hechos importantes y recrimina a los movimientos sus fallos, por otro lado lógicos, tras comprobar que LA UNIÓN DE LA IZQUIERDA ES IMPOSIBLE SIEMPRE, AQUÍ Y EN PEKIN.
La revolución democrática va a tener dos pies:
--Cambiar la democracia representativa neoliberal a través de un cambio del sistema político que conlleva, a su vez,

--Un cambio del sistema partidos. Es decir, la participación de independientes en el sistema político, en la regulación y financiación de los partidos, en el sistema electoral,…

Hay mucho que hacer, pero sobre todo, sabiendo que la reforma nunca va a venir de los partidos, que saben que saldrán perdiendo con esto, sino que va a venir de los ciudadanos.

La democracia participativa resultante -de la que ya tenemos experiencia fuera de Europa- traerá nuevas formas de actuación: referéndums, consejos populares, consejos sectoriales, presupuestos participativos a nivel local o regional, por ejemplo;…

O sea, democracia directa que controle a los elegidos, que vaya más allá de la autorización a gobernar; que vaya hasta la rendición de cuentas, ésta que debe llegar de fuera, de ciudadanos organizados. El problema es que ahora no están organizados.

¿Se refiere al movimiento de los indignados? ¿Qué crítica(s) tiene que hacerles?

Primero.- Las ASAMBLEAS HORIZONTALES DE DURACIÓN PERMANENTE en donde se toman decisiones por consenso que pueden ser totalmente paralizantes, pues una pequeña minoría puede impedir cualquier decisión y por tanto sin formulación política; y sin formulación política no hay alternativas.

Segundo.- El sistema de gran autonomía individual que manejan (cada uno decide cuándo entra y cuándo se va, por ejemplo) que es más clavadito al neoliberalismo de lo que piensan.
Un MOVIMIENTO no se construye con autonomía individual, sino con autonomía colectiva. Y no la tienen.

Tercero.- Un rasgo que estamos viendo, sobre todo, en los acampados de EEUU y en algunos de aquí: tiene más legitimidad quien se queda más tiempo acampado en la plaza.No tienen en cuenta que hay que gente que es muy buena, pero que tiene que ir a trabajar o ir a casa a atender a los niños. ¿Son menos legítimos por eso? No, porque permanecer más tiempo en una plaza no es un criterio de legitimidad democrática.

¿Todo esto no ha impedido avanzar más al movimiento de los indignados?

Yo trabajo con ellos como intelectual de retaguardia, que es lo que me considero, y creo que en estos momentos, no son un movimiento; son presencias que no tienen propuestas muy concretas y los entiendo, porque es todo el sistema el que está podrido y quieren reconstruirlo desde abajo.

Para ello, piden una nueva Constitución y eso sí es positivo; piden un impulso constituyente, algo que yo vengo defendiendo: una nueva Constitución que retire el monopolio de la representación política a los partidos; que establezca diferentes formas de propiedad, más allá de la estatal y la privada -se han perdido las formas de propiedad comunal o de cooperativa, por ejemplo-; que asiente una nueva forma de control social más articulada; una reorganización total del sistema de justicia, y una fórmula para proteger nuestras constituciones de la especulación financiera y de deudas que no se pueden pagar.

Esa deuda es precisamente la coartada para imponer las políticas de austeridad...

Esto no es una crisis. Tenemos que luchar también por los términos del debate, porque esto no es una crisis: es una gran maniobra del capitalismo internacional financiero para destruir la última fortaleza que existía en el mundo de protección social y trabajo con derechos.

El remedio de la crisis está empeorando la crisis o, lo que es lo mismo, el médico está matando al enfermo. Y lo peor es que no necesariamente cuanta más crisis hay, hay más resistencia.

Los niveles de crisis son tan graves que la gente está tan empobrecida, tan deprimida, que no sale a la calle; gente que se suicida, que toma ansiolíticos; gente que interioriza la crisis y se vuelve contra sí misma. Hemos entrado en ese proceso.

2013 es un año decisivo para saber si tenemos energías, inteligencia política y huevos suficientes, para darle la vuelta a esto.
HAY QUE ARTICULAR ALGO SERIO, UN MOVIMIENTO DE MOVIMIENTOS, LIDERADO, ORGANIZADO Y CON UN PROYECTO DE CAMBIO TOTAL, que genere turbulencias políticas que impidan a todos los Gobiernos del Sur de Europa, - protectorados, en realidad- seguir gobernando.

sábado, 8 de junio de 2013

" La Resistencia". Gobierno en la sombra. EL DESCALABRO DE PP Y PSOE EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES GENERALES. "El PP y el PSOE desaparecerán de la escena política tras la próximas elecciones generales acompañados de UPyD, IU y todos los demás partidos de la CASTA POLÍTICA CORRUPTA ESPAÑOLA".

" La Resistencia". Gobierno en la sombra.
EL DESCALABRO DE PP Y PSOE EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES EUROPEAS, FACILITARÁ que 
PP y PSOE desaparezcan de la escena política tras la próximas elecciones generales acompañados de UPyD, IU y todos los demás partidos de la CASTA POLÍTICA CORRUPTA ESPAÑOLA".


Hay dos opciones: 
Opción 1.-Que el Movimiento de Movimientos "La Resistencia", impulsado por plataformas ,Mareas, Asociaciones de todo el espectro ideológico, con gente de toda raza, género, religión y condición,gane las elecciones al Congreso y al Senado, con más del 50% de los votos emitidos y válidos, en todas las provincias de España.
Opción 2.- Que el Parlamento esté tan fragmentado que la imposibilidad de realizar pactos obligue a formar un Gobierno de Unidad y Salvación Nacional

Parece evidente que la opción buena, la de La "Resistencia", debería tener al frente un Líder honrado a carta cabal, inteligente, antisistema político actual, capaz de convencer a todo el mundo de la necesidad de una sola opción política.
Un líder que habría defendido en las elecciones:
- Un programa antineoliberal, contra la Casta política actual, colaboracionistas en Sindicatos, Organizaciones empresariales, TV y Prensa neoliberal de El País y El mundo,y los dueños de todos,los Banqueros Gángsters
-Un plan contra la corrupción y los partidos políticos corruptos,por la salida del euro y la Unión Monetaria Europea, y a favor de recuperar la Soberanía de España frente a Europa.
La Opción mala, la 2, tendría como objetivos:
-Profundizar las reformas demandadas por la troika y los mercados.
-Asumir que el mundo debe ser gobernado por los ricos y para los ricos.
-El ejercicio del Gobierno debería estar en las en manos de unas enormes instituciones privadas y de sus representantes”.

En una u otra opción España podría convertirse en una República. ¿Puede España construir un Estado verdaderamente democrático, conforme a los principios de libertad, igualdad, justicia y solidaridad? .
La Resistencia cree que sí, aunque piensa que salir a la calle a manifestarse no es suficiente.
La Opción 1 es la de "la sociedad en la que el Gobierno se preocupa de todos los españoles , especialmente de los que están en situación precaria, en la marginación y la exclusión social .
La Opción 2, sería la “sociedad del 1% ”en la que una minoría nada en la abundancia y una mayoría experimenta graves dificultades para sobrevivir de forma digna.
España no puede evolucionar como lo hacen los EEUU, teniendo que implantar "The Food Stamp", el programa federal de auxilio para pobres que subvenciona comedores públicos gratuitos mediante estampillas, algo similar a las libretas de racionamiento en España tras la Guerra Civil .
Dice Rafael Narbona en su último libro y estoy de acuerdo con él:

"Creo que estos contrastes merecen el nombre de tiranía y justifican el derecho de rebelión. Parece que la historia no sopla en esa dirección, pero los pueblos han reaccionado de la forma más inesperada en coyunturas históricas de opresión e iniquidad".
"La esperanza es un sentimiento revolucionario y yo me resisto a renunciar a la utopía de un futuro donde “el mundo llegue a ser un hogar para el ser humano” (Ernst Bloch) y no un escenario de explotación, violencia, desigualdad e injusticia."
LA RESISTENCIA. GOBIERNO EN LA SOMBRA.

MOVIMIENTO LA RESISTENCIA.GOBIERNO EN LA SOMBRA. RAJOY SE HA CARGADO CUALQUIER POSIBILIDAD DE QUE ESPAÑA EVITE EL DEFAULT. SU SOMETIMIENTO A EUROPA ES SUICIDA PARA EL PUEBLO ESPAÑOL.


MOVIMIENTO LA RESISTENCIA.GOBIERNO EN LA SOMBRA.
RAJOY SE HA CARGADO CUALQUIER POSIBILIDAD DE QUE ESPAÑA EVITE EL DEFAULT. SU SOMETIMIENTO A EUROPA ES SUICIDA PARA EL PUEBLO ESPAÑOL.
Hoy tras novecientos treinta días de desgobierno de Rajoy, el Gobierno da la imagen de derrotado e incapaz de afrontar la crisis política y económica de UNA España EN RÁPIDO PROCESO DE DECADENCIA .
Sería bueno que RAJOY Y TODO SU GOBIERNO DIMITIESE O LO DIMITIESEN.
Asustan los resultados de su política de austericidio, como asusta el ritmo al que Montoro aumenta la deuda española, por intentar salvar las AUTONOMÍAS QUEBRADAS y unos Bancos tan superquebrados todos ellos, incluido el Santander, que nunca podrán ser salvados, ni aún a costa de robarnos nuestra liquidez en los Bancos de España.

TODO EL MUNDO FINANCIERO INTERNACIONAL, Bilderberg, el Instituto de estudios Financieros Internacionales, saben a fecha de hoy que la DEUDA CORPORATIVA EMPRESARIAL, BANCARIA Y SOBERANA ESPAÑOLA es INSOSTENIBLE Y QUE EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS ESPAÑOLAS tiene capacidad por sí solo de crear un gran problema a to da Europa ya que ni el Estado más rico de Europa PODRÍA FINANCIARLO.

En Washington, le dijeron a la Vicepresidenta hace un año " QUE NO ERA DE RECIBO, QUE TRAS UN GOBIERNO MENTIROSO COMO EL DEL SR. RODRÍGUEZ, EL GOBIERNO DEL SR. RAJOY MINTIERA MÁS TODAVÍA"; "QUE LA BANCA ESPAÑOLA NO PODÍA DEVOLVER EL BILLÓN LARGO DE EUROS QUE DEBÍA A LA BANCA EUROPEA E INTERNACIONAL" "Y QUE ESPAÑA TENDRÍA QUE SER SACRIFICADA PARA PODER SALVAR EL EURO". Uno de los alemanes presentes, terminó diciéndole algo así: Niña, váyase a la playa a jugar. Aquí no se juega.

España está peor que el 12 de mayo de 2010, cuando pudo ser intervenida, y las probabilidades de que entre en DEFAULT a fecha de hoy han ascendido por encima del 70%.

Hoy Europa puede intervenir TODO LO QUE QUIERA EN ESPAÑA, GRACIAS AL MEMORANDUM FINANCIERO, A PESAR DE NO TENER LA MÁS MÍNIMA POSIBILIDAD DE SALVAR A ESPAÑA.

El día que MERKEL Y EL BCE hagan oficial la QUIEBRA DE TODOS LOS BANCOS ESPAÑOLES, que es su realidad actual, O UNA PARTE DE LOS MISMOS el proceso será parecido al caso chipriota, pero a lo BESTIA.
Echarán mano de nuestras cuentas corrientes y a plazo por encima de 100.000 euros,y como las cantidades serán ridículas, echarán mano de las que hay por debajo de 100.000 euros, sino en su totalidad, sí en buena parte. Y tampoco será suficiente para recuperar los préstamos de la Banca europea a los Bancos españoles.

Habrá recortes adicionales en Pensiones, recortes profundos y dolorosos en número de funcionarios y en sus sueldos, con lo que conseguirán revueltas sociales, cambio de gobierno e "intervención" de hecho de la Vicepresidencia del Gobierno de España, del Ministerio de Hacienda y el de Economía hoy en manos de una vicepresidenta completamente incompetente y sin visión real de la situación y dos peligrosos ineptos.

El varapalo en los mercados para recurrir a financiación a través de ellos sería tan brutal que impediría colocar deuda per in secula seculorum .

La liquidez en la calle sería bastante precaria, el paro aumentaría y la actividad industrial se vería directamente afectada de inmediato.

El proceso sería traumático y doloroso para el pueblo tal como lo es hoy para Grecia y Chipre.

Los principales bancos europeos tales como Credit Suisse o el mismísimo Deutsche Bank, creen que lo mejor sería para España hacer un DEFAULT TOTAL.

El default dentro del euro, provocaría en lugar de un corralito una CORRIDA DE TOROS FINANCIERA con los sucesos desencadenándose de la siguiente forma:

"1.TRES SEMANAS DE BANCOS CERRADOS, mientras se pensara la magnitud DEL LATROCINIO Y del apoyo. El dinero desaparecería por ensalmo. Los ciudadanos y las empresas no tendrían acceso al dinero en efectivo ni al crédito. Nuestra economía SE PARALIZARÍA.
2.-La gente no podría pagar sus impuestos, ni la Seguridad Social, ni sus préstamos ni hipotecas.
3.-El Estado, Administración Central, Comunidades Autónomas, Diputaciones, Cabildos, Ayuntamientos, Empresas Públicas, dejarían de pagar a sus tres millones largos de funcionarios, más otros cuatrocientos mil sujetos que ejercen de político, trabajan para Sindicatos O viven del cuento en Organizaciones empresariales.
4.-Habéis oído hablar del estraperlo?. Pues a los que no lo hayáis conocido, quiero que sepáis que los precios de los productos básicos se dispararían, y la gente tendría dificultades para pagar lo más elemental para vivir. Los centros de la Iglesia para dar de comer y cenar a gente sin ingresos, se verían desbordados.
5.-. La gente acapararía todo tipo de productos, incluyendo combustibles. Empezarían los cortes de luz y por todos los sitios aparecerían brotes de violencia. El caos sería una posibilidad.
6.- El Estado de las Autonomías mostraría todas sus deficiencias y necesitaría la intervención del Gobierno de España.
7.-Los programas de dependencia, la asistencia sanitaria desaparecería en su vertiente oficial, y habría que pagar al contado los servicios de asistencia médica.
8.-Sólo unos días de escasez en la distribución de alimentos, más los cortes de luz, agua y teléfono, al no poder empresas y consumidores sin trabajo pagar sus facturas, causarían perjuicios permanentes.
9.Todos, agricultores, autónomos, pequeños y medianos empresarios, restauradores, transportistas, taxistas, jueces, abogados, economistas, profesores, estudiantes, todos, pagaríamos el desastre por haber confiado en nuestros dirigentes

POLÍTICOS DE PANDERETA, que no entendieron el tsunami de la globalización financiera internacional, son los culpables de habernos dejado tirados ante Merkel , el Banco Central Europeo y los mercados financieros internacionales.

Como los Estados no quiebran, a los que nos troncharán y quebrarán la espalda por unos años será a los ciudadanos españoles, responsables por nuestra abulia de los palos que recibiremos por un largo tiempo.

Así de claro y así de crudo.

SOLO SALIENDO DEL EURO PODRÍAMOS REVERTIR LA SITUACIÓN DE UNA ESPAÑA LLEVADA AL DEFAULT POR VERDADEROS INÚTILES que ejercían de políticos, sindicalistas y BÁNGSTERS

Angel Gimeno Marín
Profesor,Economista,Ingeniero Industrial,empresario
Máster en Economía y Alta Dirección, miembro de Greenpeace .
Ex Consejero de Economia y Hacienda de la Diputación General de Aragón

viernes, 7 de junio de 2013

Es hora de salir del euro y echar legalmente al Gobierno de Rajoy.


MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA
gobierno en la sombra.ministerio de estrategia.
ESPAÑA SOLO SALDRA DE LA CRISIS  ECONOMICA ACTUAL SALIENDO DEL EURO HASTA QUE SE PRODUZCA LA REFUNDACION DEL SISTEMA FINANCIERO EUROPEO SOBRE BASES SOLIDAS.

Europa se equivocó al crear el euro y  no queda otro remedio que volver a reconsiderar todos los errores cometidos. El euro está condicionando el futuro de  España y Europa y todas las políticas de austeridad que se han puesto en marcha se deben a un intento desesperado por salvarlo. Esto supone sacrificar el bienestar y el modo de vida de los europeos veinte años más.

"La creación del euro fue un error mayúsculo"

Los mismos que lo crearon están hoy convencidos que fue algo así como empezar una casa por el tejado.

La primera crisis de verdad que se ha presentado ha sido imposible abordarla con medidas coherentes y eficaces. No hace falta ser un adivino para darse cuenta de que esta crisis está destinada a durar mucho y a profundizar en sí misma.

 Sus efectos son diferentes de un país  a otro. La no existencia de un Estado europeo hace imposible gestionar los conflictos que van surgiendo.

 Las Instituciones europeas, incluído el Banco Central Europeo, son completamente incapaces de resolver nada y cuando lo intentan fracasan estrepitosamente. Que se lo cuenten a Grecia. 
Hoy podemos afirmar que la Comisión Europea y la Troika, han cometido un homicidio que afecta a diez millones de personas  de un Estado europeo.

¿Es un crimen contra la humanidad?. Creo que sí: El mismo que se intenta perpretar contra España, país de 47 millones de habitantes CON LA COLABORACIÓN ENTUSIASTA DEL GOBIERNO MÁS INEPTO DE LA HISTORIA DE ESPAÑA, que para empezar HA CEDIDO LA SOBERANÍA ESPAÑOLA sin consultar A LOS ESPAÑOLES.¿Traición a España por parte del Presidente de Gobierno?  Sí.

Esa infernal la  solución de austeridad para todos en todos los países, propuesta por Alemania, solución que se dio en el binomio 1929-1930. Del mismo modo que entonces agravó la crisis real, las soluciones preconizadas por Bruselas siguiendo las instrucciones alemanas, tendrán los mismos efectos. 

"La serpiente monetaria europea hubiera sido una  solución aceptable"

Cada Nación Estado europeo hubiera continuado siendo soberano, hubiera gestionado su economía y su moneda.

La interdependencia de unos países con otros se hubiera implantado por medio de la serpiente monetaria, intercambiando unas monedas con otras con unos tipos de cambio cuasi fijos, revisándolos periódicamente con unos ajustes negociados entre todos.

Era la única forma de  hacer converger hacia arriba las economías aproximando la competitividad de los sistemas de producción, los salarios reales y los diferentes sistemas de protección social. 

Ciertamente cada país habría desarrollado políticas diferentes con objetivos nacionales distintos , utilizando sus propios  medios  para controlar los flujos financieros.

Es  justamente lo contrario  de lo que se ha hecho: Una integración financiera desregulada y sin fronteras que ha conseguido que TODO EL SISTEMA BANCARIO ESPAÑOL ESTÉ QUEBRADO,  incluído Botín.

La salida temporal del euro  podría ser la solución para España y otros países europeos con dificultades serias.

El paso gradual de la moneda única a una moneda común podría ser una solución para nosotros y para otros países con problemas parecidos a los nuestros. 

Se trataría de recuperar la soberanía monetaria, aunque comprometiéndonos a coordinarnos estrechamente con los países que conservaran el euro. 

- España y Grecia procederíamos a realizar devaluaciones de cierta importancia, un 30%  España , un 50% Grecia, para aumentar la  competitividad, incrementar las  exportaciones, volver al crecimiento y generar empleo en la economía española. 

- Francia e  Italia podrían hacer algo parecido pues también tienen serios problemas. Devaluar  un 20%  Francia ,un 25% Italia, también haría converger sus economías con la alemana.

Somos conscientes de lo que supone una devaluación, dada la magnitud de la Deuda Total de España, pero continuar completamente atados de pies y manos como estamos,  no nos lleva a  ningún lado. 

No hacer nada ha traído  una Era de  Decadencia larguísima para españa, pero es  lo que le espera  a  Europa por la decisión errónea de aplicar  políticas restrictivas para todos los países que durarán no menos de 20 años. Y si no al tiempo.

Si España no crea empleo , no volverá al crecimiento . Si no hay crecimiento,  nuestra Deuda Soberana alcanzará el 120% de Deuda con respecto al PIB, mucho antes de lo que vaticina el Fondo Monetario Internacional.

Sin crecimiento aumentará no solo la Deuda Pública, sino también la Deuda Privada de España, hasta límites insoportables, haciendo completamente imposible la devolución del principal e intereses de la misma.

No se ve  ninguna solución válida que no sea la salida del euro, para resolver la grave crisis que nos afecta .

Nuestra salida sería negociada y en estrecha coordinación con las autoridades financieras europeas. No hay por qué tener miedo a la salida.

La refundación del euro

Podemos utilizar no una moneda única, sino una moneda común que sirva de referencia. Aunque también se puede prescindir de la misma.

El mercado de cambios se podría centralizar en Frankfurt en señal de buena voluntad y admitiríamos  una sólida reglamentación, con prohibiciones de posiciones en descubierto y de movimientos de capitales a corto plazo.

Existiría un mercado monetario restringido a la zona euro y desconectado del resto del mundo, con el euro funcionando con el  papel de moneda pivote. 

Las ventajas de de esta solución serían de dos tipos:

- Existiría una estrecha coordinación monetaria con  los países europeos.

- Podríamos   conservar la flexibilidad monetaria mínima que necesitamos.

Por descontado que ello implicaría la existencia en España de un Gobierno competentísimo con gente de categoría, como los expertos  de La Resistencia, en materia económica, muy diferente del actual, que en paralelo debería poner en marcha las reformas económicas que no se han hecho los últimos años.

Ni la Reforma laboral, ni la Reforma de la banca  que se han puesto en marcha, se pueden considerar reformas serias.

La oposición de Angela Merkel  la debemos tomar en serio,  pero nada más.es la hora de mandarla a los infiernos.

Que esto no le gustará  a Alemania es obvio. Pero es la única posibilidad  de tener tiempo para reexaminar en detalle el conjunto de la construcción del euro e iniciar la  refundación de esta zona monetaria, que no tuvo en cuenta las condiciones necesarias y suficientes para que pudiera funcionar un entramado tan complejo como el Sistema Financiero Europeo  en  un conjunto demasiado numeroso de países con economías completamente distintas.

Alemania tendría mucho que perder si estallara el mercado europeo y se produjese una situación en la que no existieran estrategias económicas y financieras  compartidas entre todos.

Para que el Gobierno alemán deje de mangonear al resto de Europa imponiendo siempre sus soluciones, no queda otro remedio que situarlo en la perspectiva de una ruptura total del Sistema financiero europeo.

Sus amenazas de sacar de los órganos de decisión europeos a los países que no cumplieran los planes de austeridad forzados por la misma Alemania, la descalifican como dirigente de la Unión Europea que vela por los intereses de todos y no solo por  los de Alemania.

Ya basta con el rollo del falso dogma de la estabilidad monetaria a cualquier precio, y  defender un euro por encima de  1,350 dólares, pues eso sólo beneficia a Alemania.

Nada más amigos. Espero haber aclarado un poco más mi defensa de salida del euro, para poder hacer una política económica que defienda los intereses de los españoles, antes que los de nuestros Bancos quebrados, los políticos españoles  de todas las Administraciones y  los quebrados Bancos y Cajas de Alemania.

Está claro que los  intereses de Angela Merkel  y su intransigencia  en las negociaciones  con unos interlocutores españoles que no están nunca a la altura de las circunstancias, chocan con los intereses de España, que desgraciadamente es  el país con mayor porcentaje de parados de Europa y creciendo.

Saludos a todos.

Angel Gimeno Marín
Profesor,Economista ,Ingeniero Industrial,
Empresario, Máster y Pade en Economía y Alta Dirección
Miembro de Greenpeace
Ex Consejero de Economía y Hacienda Diputación General de Aragón 

martes, 4 de junio de 2013

MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA. GOBIERNO EN LA SOMBRA.Ministerio sanidad.LA SANIDAD ,LA JOYA DE ESPAÑA".


MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA
GOBIERNO EN LA SOMBRA.Ministerio sanidad.
"LA SANIDAD ,LA JOYA DE ESPAÑA".
GRACIAS a la Resistencia de LA MAREA BLANCA  Y al  APOYO DE LOS MADRILEÑOS, LA SANIDAD ESPAÑOLA EVITARÁ LA PRIVATIZACIÓN A FAVOR DE LA CORRUPCIÓN  
No es extraño que LA MAREA BLANCA sea el Movimiento de profesionales más consistente del mundo, con todo el espectro ideológico en su interior. 
A ellos, en señal de respeto y admiración, dedicamos este artículo de apoyo, advirtiendo a los Partidos Políticos del bipartidismo corrupto, PP y PSOE y a la UPyD, que a la hora de la verdad ha flojeado en Madrid, que IMPEDIREMOS que la Sanidad española se convierta en una cueva de ladrones.
Echaremos una mano desde el "MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA" a la MAREA BLANCA, analizando, sintetizando y proponiendo alternativas, a todas las informaciones relevantes de la gestión privada de la Sanidad Pública, así como Inversiones, contratos, Concesiones, Externalizaciones, Presupuestos, etc, de las CONSEJERÍAS DE MADRID, CASTILLA LA MANCHA Y LA COMUNIDAD VALENCIANA,
Aportaremos las soluciones que se han dado en el mundo, siempre en Planes a largo plazo teniendo en cuenta la DEMOGRAFÍA DE ESPAÑA y LA PIRÁMIDE PREVISTA DE POBLACIÓN, contando además con el resto de la sociedad y los PROSUMIDORES DE LA SALUD.
No teníamos preocupación alguna por la Sanidad Pública,hasta la llegada del PP al Gobierno y del Gobierno de  CiU en Cataluña.
Hasta entonces solo la Comunidad Valenciana dirigida por varios presidentes impresentables, habían empezado a producir inquietud.
Todos los españoles teníamos la tranquilidad de que a la vejez, por muy complicada que fuera su enfermedad, seríamos atendidos en los Hospitales de la Sanidad Pública española, de gestión pública, mucho mejor que cualquier poderoso o millonario del mundo en en el mejor Hospital privado del planeta.
EXITOS EN I+D+I DE LA SANIDAD
Los éxitos de nuestra grandes eminencias médicas en los últimos cien años de la Historia de la Sanidad Española, con Premios Nóbel incluidos, así como los desarrollos de I+D+I, a primer nivel mundial, nos daban una seguridad absoluta.
Hoy, Gobiernos de analfabetos en materia de Salud y sanidad, tanto a nivel Central con Rajoy y Mato, como Autonómico, pretenden cargarse nuestra Joya de la Corona, a pesar de ser mucho más barata en Coste respecto al PIB que la de EEUU, Francia, Reino Unido, Suecia y Alemania.
Curiosamente la Sanidad Pública era la única actividad que redistribuía riqueza entre los españoles. Impediremos que esto cambie.
Un Gobierno de España completamente incompetente en la materia y unas Consejerías de Sanidad tercermundistas, PONEN EN PELIGRO LA SANIDAD PÚBLICA ESPAÑOLA.
QUE la MINISTRA INCOMPETENTE DE SANIDAD Y los CONSEJEROS DE SANIDAD, aborden el problema confundiendo los hospitales con Fábricas de fiambres, o de camiones es preocupante.
Todos los Consejeros empezando por el de Madrid, que recién licenciado en Derecho, pasó por la fontanería el PP, trabajando en  las cloacas del Partido y de ahí a la Comunidad para hacer carrera, ni entienden los problemas reales de la Sanidad Española ni tienen preparación suficiente para abordar sus problemas y menos para resolverlos.
Les avisamos que colaborando con la Marea Blanca, seguiremos todas y cada una de sus decisiones, dando por descontado que las privatizaciones de la gestión de Hospitales públicos,serán un completo fracaso, y terminarán volviendo a la Sanidad Pública.
La experiencia catalana, valenciana y madrileña muestran potenciales nidos de corrupción en todo el proceso.
HEMOS ANALIZADO  EL FARAÓNICO Y ABSURDO PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DE 11 HOSPITALES HOTELES,en la Comunidad de Madrid, CON PRECIOS PAGADOS SIN LA MENOR TRANSPARENCIA,que provocan cánones  ruinosos a la Comunidad de Madrid.
Estos CÁNONES QUE SE HAN PAGADO y se seguirán pagando a las empresas propietarias de los Hospitales, formadas por Inversores varios,entidades financieras y constructores, forman una combinación peligrosa, por el alto riesgo de Insolvencia de estos socios, algunos ya desaparecidos y las propias sociedades propietarias que terminarán entregando estas  Inversiones absurdas  en la que se han beneficiado los que construyeron los Hospitales sin ningún control y los que recibieron las comisiones correspondientes.
Analizaremos cualquier concesión ya firmada o que se firme y analizaremos las condiciones y el favoritismo si lo hubiera, tanto en las condiciones para ser adjudicatario, como en las revisiones o ampliaciones de contratos de concesión sin transparencia. 
No consideramos de recibo las cascadas de empresas a la manera de las muñecas rusas, propietarias de empresas concesionarias en Madrid, así como las asunción de pérdidas por la Comunidad Valenciana, cuando las cosas vinieron mal dadas, para una vez saneados los números, volver a adjudicar a los responsables del agujero o anterior.
Cualquier actuación fuera de la Ley se denunciará ante la Justicia o Hacienda.
Valencia muestra criterios de funcionamiento que solo piensan en la "pasta que se reduce en costes" , y  no vemos que LA SALUD DEL PACIENTE, sea el " leit motiv ", en las exigencias a los profesionales.
Como escriben en Las Provincias de Valencia:
 - los médicos que menos tiempo mantengan ingresados a sus pacientes cobrarán más.

-Verán mejorada su retribución el trabajador sanitario que menor número de enfermos derive a servicios de atención especializada.(Un tema grave)

-Aquel que registre un bajo índice de urgencias con hospitalización.

-Si algún médico consigue reducir el precio medio por receta también pasará a engrosar la lista de beneficiarios del abono de un complemento salarial en función de la productividad.

Estas medidas sólo son ejemplos de los 48 indicadores que ha fijado la Conselleria de Sanidad para determinar qué profesionales sanitarios -médicos, enfermeras, fisioterapeutas, auxiliares- serán acreedores de un plus de productividad que puede llegar a suponer un incremento del 10% de su salario anual.
Un Plan que como todos los Planes en las 17 Comunidades autónomas, tras la descentralización de la Sanidad en España, con una sola excepción en el País Vasco, parecen más propios de Guinea Ecuatorial que de España.
NO NOS QUEDA OTRA QUE VIGILAR TANTO LA INCOMPETENCIA en los cargos políticos, COMO LA CORRUPCIÓN ,que cada vez caracteriza más a la España del Bipartidismo.

MOVIMIENTO POPULAR LA RESISTENCIA
GOBIERNO EN LA SOMBRA.Ministerio sanidad.

sábado, 18 de mayo de 2013

EL BLOQUE ELECTORAL DE LA RESISTENCIA


Europe: un livre et un sondage (I)
16 mai 2013

Cette semaine du 13 au 19 mai 2013 aura donc été marquée par des événements très différents comme la sortie du livre dirigé par Cédric Durand En finir avec l’Europe[1] et la publication du rapport du PEW Research Center sur la représentation de l’Europe par les européens. La tentation de lier ces deux événements était forte, et j’y ai succombé. L’analyse de l’ouvrage permet de comprendre les résultats du sondage. Il les éclaire et montre que la construction européenne, sous la forme que nous lui connaissons, a atteint un point de blocage qui ne pourra être dépassé dans un proche avenir. La question qui est aujourd’hui posée est de savoir si nous aurons le bon sens de la démonter, au moins en partie, de manière coordonnée ou si elle éclatera sous le coup de la colère des peuples.
 
  Un livre important.
 
Ce livre est important à plusieurs titres même si son contenu est loin d’être original et même si certaines de ses thèses appellent une forte critique. Un certain nombre de textes ont été publiés en anglais auparavant[2]. Tout d’abord en ceci qu’il constitue la première tentative raisonnée de ce que l’on appelle la « gauche de la gauche » de s’attaquer au mythe européen. Aucun des auteurs de ce livre collectif ne peut être suspecté de tendresse particulière pour des courants nationalistes. Ensuite par ce qu’il est rédigé par 6 universitaires bien insérés dans leurs institutions respectives, et qui montre que sur ce sujet une coopération internationale est possible. On retrouve, dans la liste des auteurs, trois enseignants dans de prestigieuses universités britanniques, deux enseignants travaillant en France et un directeur de l’institut Max Planck de Cologne. Bref, il sera difficile pour leurs contradicteurs de considérer ces auteurs comme des « marginaux ». La dimension universitaire des auteurs apporte ici un élément de crédibilité que l’on pouvait considérer comme manquant, à tort ou à raison, dans d’autres sources. De ce point de vue, il marque une montée en puissance de la critique de l’idée européenne par rapport au livre, fort utile par ailleurs, d’Aurélien Bernier Désobéissons à l’Union européenne[3]. Enfin, parce qu’il propose une approche de l’Union Européenne à travers plusieurs cadres disciplinaires. On y retrouve, bien entendu, l’économie, avec les contributions de Cédric Durand et de Costas Lapavitsas, mais aussi les sciences politiques avec Stathis Kouvelakis, la sociologie avec Wolgang Streek et Razmig Keucheyan enfin l’anthropologie avec Dimitris Dalakoglu.
 
L’analyse du projet européen et de ses manifestations.
D’emblée, la longue introduction de Cédric Durand (p.7 à p.47) donne le ton. Après avoir analysé les conditions d’émergence du projet européen à la fin de la seconde guerre mondiale, il montre qu’il correspondait pour partie à un projet américain[4], en particulier avec la figure de Paul Hoffman, administrateur du Plan Marshall mais aussi de Jean Monnet[5] qui fut le représentant de ces intérêts. Durand convoque alors deux auteurs marxistes des années 1970, Enest Mandel et Nicos Poulantzas pour analyser la dynamique de la construction européenne. Au déterminisme économique qui pousse Mandel à voir dans le marché commun une nécessité inévitable répond le souci de l’autonomie du niveau politique de Poulantzas. Ce dernier comprend que la distinction « centre-périphérie » fonctionne aussi en Europe, pour peu que l’on accepte d’élargir le cadre initial des 6 pays fondateurs du traité de Rome. Surtout, par une référence inattendue mais parfaitement justifiée à Lénine, il montre le caractère nécessairement réactionnaire que prend le projet intégrateur européen, dans la mesure où il organise en réalité une « mise à distance » des institutions et des politiques par rapport aux peuples. Cette intuition a été entièrement justifiée par la trajectoire de la construction européenne. Il faut ici rappeler le court mais très éclairant livre de François Denort et d’Antoine Schwartz : L’Europe sociale n’aura pas lieu[6]. Ce livre montre bien les fondements profondément réactionnaires de la construction européenne telle qu’elle fut mise en œuvre. On pourrait ajouter que l’impossible synchronisation des rythmes politiques entre les différents pays, un phénomène qui ne peut que s’accroître avec l’élargissement de l’UE, accroît cette mise à distance. La référence à un texte de 1939 de von Hayek est ici intéressante, mais elle escamote aussi une partie de la critique hayeckienne des institutions européennes. En fait, Hayek va passer d’une position à l’autre, défendant l’idée fédérale justement en raison de la « mise à distance » des institutions qu’elle implique[7], mais aussi critiquant férocement le « constructivisme » de ces mêmes institutions européennes. Ce constructivisme s’exprime dans l’Euro bien entendu, et les critiques de C. Durand ici redoublent de virulence à juste titre. Il convient alors lire le chapitre écrit par Costas Lapavitsas (p. 71 à p. 87) sur une critique argumentée de l’Euro, analysé comme un élément clef de la financiarisation des économies européennes. Ayant moi-même beaucoup écrit sur cette question je n’épiloguerai pas[8], me contentant de remarquer que toutes les critiques sont justes et sont même renforcées par l’évolution de ces derniers mois.
L’idéologie européenne à l’épreuve.
Ceci nous conduit au terme « européisme », qui fut avancé la première fois par Hubert Védrine à la suite du rejet du traité constitutionnel européen en 2005[9], que j’avais repris dans mon article de 2006, et qui est développé dans le chapitre de Stathis Kouvelakis (p.49 à p.59).  Il faut alors savoir ce que l’on appelle « européisme ». Tout projet est, bien entendu, lié à des représentations du monde et le projet de construction européenne n’échappe pas à cette règle. Il n’y a là rien d’anormal. Mais, ces dernières peuvent s’avérer un obstacle pour voir la réalité, créant un monde imaginaire qui vient se substituer au monde réel jusqu’à ce qu’un événement particulièrement violent contraigne à devoir les reconsidérer. Cette substitution d’un monde imaginaire au monde réel à commencé à se développer à partir du vote de l’Acte Unique européen, en 1986 et a fonctionné comme une idéologie, autrement dit un voile entre la réalité et les acteurs, à partir du traité de Maastricht en 1992. Telle est l’une des thèses de Stathis Kouvelakis. Cet auteur reprend l’idée de la « mise à distance » des institutions du contrôle démocratique qu’il fonde sur l’argumentation de Perry Anderson, un historien et sociologue britannique de renom[10]. En fait, Kouvelakis va se référer à un ouvrage relativement récent d’Anderson[11] pour argumenter « qu’une mise à distance de toute forme de contrôle démocratique et de responsabilité devant les peuples est un principe constitutif du réseau complexe d’agences technocratiques et autres collèges d’experts qui forme la colonne vertébrale des institutions de l’UE. Ce qu’on a appelé par euphémisme le « déficit de démocratie » est en fait un déni de démocratie »[12]. Ceci rejoint une thèse qui n’est pas étrangère aux lecteurs  de ce carnet, que j’avais commencée à développer dans un ouvrage de 2002[13], et que j’ai continué à explorer sur ce carnet[14]. On voit bien comment la constitution de la représentation de la construction européenne en une idéologie s’est accompagnée du ralliement à la vision de la démocratie purement procédurale que l’on retrouve chez Hans Kelsen[15].
Kouvelakis soulève alors la question de savoir si l’Euro, comme projet mais aussi comme réalité, n’est pas en réalité trop grand pour l’Europe (p. 52). Il est exact qu’une telle monnaie apparaît comme devant, en théorie, s’opposer directement au Dollar des États-Unis. C’est même l’un des arguments les plus fréquemment avancés par les défenseurs à tout prix de l’Euro. En fait, et Kouvelakis le montre fort bien, il n’y a pas de volonté ni de réalité dans la « puissance » européenne. Celle-ci est fondamentalement faible du côté de l’État et ne cesse d’affaiblir les États membres au profit de la concurrence et du marché. La progression du Dollar au sein des réserves des banques centrales a d’ailleurs été concomitante avec la création de l’Euro. Il aurait aussi fallu que l’Europe, ou du moins la zone Euro, se protège de la finance internationale. Il est patent qu’il n’en fut rien et de l’UE a très souvent devancé le mouvement de déréglementation international dans le domaine financier. L’idée d’un Euro constitué comme un « anti-Dollar » s’effondre devant les faits. Ceci conduit Kouvelakis à évoquer le « côté obscur de l’européisme » (p. 57), c’est-à-dire la remontée des vieux stéréotypes racistes vis-à-vis des populations de l’Europe du Sud, revivifiés par la bonne conscience des pays d’Europe du Nord. C’est là aussi un fait incontestable, qui aurait cependant mérité d’être plus développé. La monnaie unique, créée dans l’espoir, assurément chimérique, de promouvoir la paix sur le continent européen propage en réalité le conflit et la violence. C’est l’Euro qui est directement responsable de la montée d’un sentiment anti-allemand en Europe, et c’est d’ailleurs l’un des arguments avancés par le parti « anti-Euro » en Allemagne, Alternativ für Deutschland, pour demander la dissolution de la zone Euro. Il ne pouvait en être autrement dans la mesure ou, organisant une concurrence entre pays avec des dotations tant en capital qu’en travail qui étaient très inégales, l’Euro devait produire un phénomène massif de divergence et non de convergence[16].
Souveraineté du marché et césarisme
La contribution de Wolfgang Streeck insiste quant à elle sur la substitution progressive d’une souveraineté du marché à la souveraineté démocratique dans le cadre de l’Union européenne. Ceci a été rendu possible par le « sédatif » constitué par le développement d’une consommation à crédit elle-même liée au blocage des revenus du médian le plus pauvre de la population. Ce « Pumpkapilasmus » est arrivé à son terme en Europe en 2010/2011, après avoir profité essentiellement aux couches basses et moyennes des classes moyennes. Mais, il a permis de procéder à cette substitution partielle sans réelle opposition politique, sauf en France et aux Pays-Bas, comme on a pu le constater avec le rejet du projet de traité constitutionnel en 2005. De fait, la seule solution possible sans le « Pumpkapitalismus » aurait été des dévaluations régulières.
La contribution à quatre main de Cédric Durand et Razmig Keucheyan est certainement la plus stimulante, mais c’est aussi celle qui soulève le plus de questions. Il s’agit d’une tentative de lire le projet européen comme une application du « césarisme bureaucratique » défini par Antonio Gramsci dans ses Cahiers de Prison. Le concept, présenté en deux pages (p. 89 et 90), est certainement prometteur. Il permet de rendre compte du processus d’autonomisation d’une bureaucratie (au sens wéberien) dans le cadre de l’Union européenne. Mais, ce concept, rappelons le, est fondé sur une analyse de la fragmentation et de l’inachèvement de l’État italien. Cet inachèvement traduit la réussite du projet piémontais d’unité à bas bruit, avec certes des guerres étrangères, mais faisant l’économie d’une guerre civile majeure en Italie, ce qui explique la faiblesse de la légitimité de l’État dans certaines périphéries (Sicile et mezzogiorno) et la persistance de formes institutionnelles et d’organisation du pouvoir antinomique avec l’État comme la maffia (dans ses diverses formes). Or, il n’y a pas de royaume du Piémont-Sardaigne en Europe. Au contraire, nous trouvons des États dont la construction sociale pour certains est ancienne. Là ou la bureaucratie piémontaise pouvait s’adosser à un appareil d’État, quitte à coopter dans le sud certains de ses membres, la bureaucratie européenne, ou « Bruxelles », souffre d’un manque de crédibilité. Elle n’est forte que dans la mesure où les élites des pays de l’UE veulent la croire forte. Mais, comme au Poker, qu’un pays demande à « voir les cartes » et cette bureaucratie sera réduite à sa plus simple expression. On voit immédiatement les limites de la métaphore. Le raisonnement des deux auteurs se poursuit sur une réflexion quant à la nature des sociétés. Ici, la référence manquante à l’évidence est celle de Guizot[17], historien et homme politique du XIXème siècle, avec son idée d’un compromis permanent entre « classes » fondé sur la construction d’espaces de souveraineté. Il faut ici rappeler la citation :
«Le troisième grand résultat de l’affranchissement des communes, c’est la lutte des classes, lutte qui emplit l’histoire moderne. L’Europe moderne est née de la lutte des diverses classes de la société. Ailleurs, Messieurs, et je l’ai déjà fait pressentir, cette lutte a amené des résultats bien différents. En Asie, par exemple, une classe a complètement triomphé et le régime des castes a succédé à celui des classes, et la société est tombée dans l’immobilité. Rien de tel, grâce à Dieu, n’est arrivé en Europe. Aucune des classes n’a pu vaincre ni assujettir les autres ; la lutte, au lieu de devenir un principe d’immobilité, a été une cause de progrès ; les rapports des diverses classes entre elles, la nécessité où elles se sont trouvées de se combattre et de se céder tour à tour, la variété de leurs intérêts et de leurs passions, le besoin de se vaincre sans pouvoir en venir à bout, de là est sorti peut être le plus énergique, le plus fécond principe de développement de la civilisation européenne »[18].
Ce que Guizot affirme, c’est non seulement la nécessité de la lutte comme principe d’engendrement des institutions, mais aussi un lien circulaire entre une institution de souveraineté, la commune bourgeoise, et le principe de la lutte des classes. La première partie de la citation doit alors être comprise de la manière suivante : sans les garanties que leur donnait la commune, jamais les bourgeois n’auraient osé franchir le seuil qualitatif de la lutte pour les institutions de la société dans son ensemble. En d’autres termes, il n’est de possibilité d’expression des intérêts que par la conquête d’espaces de souveraineté. En ce sens, il est incohérent de se dire opposé au libéralisme économique et à son hypothèse de l’individu autosuffisant sans reconnaître l’importance de l’État-Nation. Si nos comportements sont effectivement liés aux règles produites par les systèmes institutionnels dans lesquels nous vivons, et si l’évolution de ces systèmes est le produit des conflits sociaux – la « lutte des classes » chez Guizot – et du développement d’espaces de souveraineté, on ne peut pas faire comme si l’histoire accumulée de ces luttes et des espaces au sein desquelles elles se sont déroulées n’avait pas d’importance. Ce n’est donc probablement pas un hasard si cette référence est absente du livre.
Au-delà de ces faiblesses, qui auront leur importance quand viendra l’heure de la conclusion, un des arguments forts de Cédric Durand et Razmig Keucheyan est l’analyse de l’éclatement du bloc historique sur lequel a été construite l’Union européenne dans les divers pays, ce qui conduit à la profonde crise politique que nous connaissons aujourd’hui, mais aussi à la décomposition de l’idéologie « européiste » analysée par Wolfgang Streeck.
Violence institutionnelle et privatisation de la violence
La contribution de Dimitris Dalakoglu porte sur le processus de violence institutionnelle mais aussi de privatisation de la violence à partir de l’exemple grec. Il montre comment le renforcement des moyens institutionnels de violence (qu’elle soit physique ou non) va de pair avec la violence de bandes armées, qui opèrent en synergie avec cette violence institutionnelle. En fait, on a la description d’une situation ou des formes de régulation sociale de type fasciste seraient progressivement introduite mais sans parti fasciste, et par l’entremise des partis traditionnels de l’arc dit « démocratique ». Cette situation a ses racines dans l’histoire de la Grèce, que ce soit celle de la période des années trente ou de la guerre civile. Elle est donc, en un sens, spécifique. Mais, on doit aussi de demander jusqu’à quel point la Grèce n’est pas aujourd’hui un terrain d’essais pour la mise en œuvre de formes particulièrement brutale de répression. Et ceci, en un sens, rappelle certains ouvrages de politique-fiction datant du début de la construction européenne, qui décrivaient la dérive fascisante d’une Europe intégrée[19].
Les problèmes qui restent en suspens.
La conclusion, elle aussi écrite par Cédric Durand, reprend et synthétise les différents arguments présentés dans le livre. Signalons un premier point de désaccord, mineur en réalité : ce n’est pas depuis 2010 que l’Union européenne a basculé vers le versant obscur (p. 132), celui d’une dérive de plus en plus anti-sociale et anti-démocratique : c’est depuis 2005. Le refus de prendre en compte le « non » exprimé dans les référendums en France et aux Pays-Bas constitue bien LE tournant dans la construction européenne. Durand analyse ensuite les effets, tant immédiats que dynamiques des dévaluations internes que l’on cherche à mettre en œuvre en Europe du Sud, et l’on partage très largement le constat d’un désastre total. Mais, dans les pages suivantes (p. 138 et 139) il se livre à une attaque contre le souverainisme qui ruine en partie les éléments positifs antérieurs. De quoi s’agit-il ? À la page 138 Cédric Durand écrit : « C’est dans cette impasse politique que se glisse la réponse souverainiste ou nationaliste ». Outre que le souverainisme et le nationalisme ne sont pas la même chose, on voit bien que c’est une vision très idéologique de ce que l’on appelle « souverainisme ». Elle revient à associer la droite (au sens politique) avec le souverainisme. Or, nous avons vu à travers la citation de François Guizot qui a été donnée plus haut que la constitution d’espaces de souveraineté était une condition indispensable de la construction d’institutions légitimes. Plus généralement, la souveraineté est la pre-condition de la démocratie. Si nous pouvons avoir des États souverains qui ne sont pas démocratiques nul n’a jamais vu de démocratie dans des États non souverains. Plus loin, il écrit aussi : « L’abandon de l’Euro est présenté comme LA solution : le réajustement des taux de change est censé résorber les différences de compétitivité et favoriser le redémarrage de l’activité ». Ici aussi, on tombe dans la caricature. Aucun économiste sérieux, de droite comme de gauche, ne dira qu’une seule mesure peut être la solution totale à des problèmes complexes. Mais, il faut regarder quel serait l’effet d’une sortie de l’Euro et d’une dévaluation sur ces problèmes et, dans le cas de la France, de l’Italie, du Portugal ou de la Grèce, l’effet d’une telle mesure serait incontestablement positif. Les élasticités-prix le montrent. Avec les collègues qui défendent cette position, nous avons toujours pris soin d’ajouter que la dévaluation devrait être nécessairement accompagnée d’autres mesures pour donner son plein effet. Bref, si personne n’a jamais affirmé qu’une dévaluation règlerait comme par enchantement la totalité des problèmes, il y a de sérieuses raisons de penser qu’elle inverserait la pente fatale sur laquelle nous sommes, et que Cédric Durand, par ailleurs, décrit fort bien.
En réalité, le refus de poser la question du souverainisme et de la souveraineté aboutit à nier le fait que l’action politique soit un processus séquentiel. Or, c’est l’essence même du raisonnement en politique économique. La sortie de la zone Euro et la dévaluation devraient être accompagnées de mesures, pour certaines immédiates (on pense au contrôle des capitaux) et pour d’autres plus inscrites dans la durée. Ces mesures ne peuvent être prises simultanément ; il faut un levier pour mettre en place un nouveau processus, et c’est très exactement le rôle d’une sortie l’Euro. Mais, surtout, parce que l’Euro est aujourd’hui la clef de voûte du processus de libéralisation financière et de financiarisation des économies européennes, rompre avec la monnaie unique impliquerait mécaniquement des ruptures en chaîne avec ces processus.
Très curieusement, ici, Cédric Durand pourrait être la cible de critiques adressées d’habitude à la théorie néoclassique. On a le sentiment qu’il méconnaît la notion de processus et se déplace dans un univers où le temps court comme le temps long seraient équivalents. Pour lire d’autres textes de Cédric Durand, il est clair que ce n’est pas ainsi qu’il raisonne, sauf semble-t-il sur la question de l’Euro. Ce dérapage est significatif. En ne reconnaissant pas la place centrale de la souveraineté dans le processus de construction d’institutions, en imaginant que ces institutions pourraient surgir « toute armée » d’on ne sait quel cerveau, nous avons en réalité une refiguration de l’absence du temps au sein de la théorie néoclassique. La nécessité de l’action séquentielle était bien comprise des grands révolutionnaires, qui ont su la mettre en œuvre. Par cette erreur théorique, Cédric Durand désarme ceux qui voudraient lutter contre cette Europe dont, par ailleurs, lui et ses collègues ont si bien et de manière si convaincante décrit la nocivité.
Mais il y a pire. À la page 139 il écrit : « Quant à l’ambition de la reconquête de l’indépendance nationale, c’est une chimère ». Tout d’abord, on voudrait comprendre pourquoi ce qui est possible en Argentine et en Corée du sud ne le serait pas pour la France, l’Italie ou l’Espagne, ou même la Grèce. Ensuite, il y a une contradiction entre cette affirmation et celle de la page 148 ou il dit, fort justement, qu’il faut lever l’hypothèque du Libre-Échange. Lever l’hypothèque ne peut avoir qu’un sens, celui de mesures protectionnistes, qui bien entendu vont dans le sens d’une reconquête de l’indépendance nationale. Assurément, indépendance ne veut pas dire splendide isolement. Mais la sous-estimation des marges de manœuvre des États-Nations est ici flagrante et nullement argumentée ni justifiée.
L’esquive de la question du pouvoir.
Le plus désastreux, dans un texte qui contient bien des passages forts justes et utiles est ce fragment, toujours à la page 139 : « Le principal enseignement est sans doute que l’Europe n’est pas la question principale pour les gauches sociales et politiques. Leur problème n’est pas de prendre en charge une solution pour l’UE. L’essentiel est de repartir de ce qui est premier dans la crise économique – le chômage de masse ». Il y a deux manière de comprendre Cédric Durand. La première est de prendre cette affirmation comme un constat, quitte à le déplorer. La seconde est de dire qu’il s’agit d’une perspective programmatique. Mais, dans les deux cas, cela aboutit à esquiver la question du politique, et en dernière analyse la question du pouvoir. Cela désarme les personnes à qui l’on a expliqué, et fort bien par ailleurs, les désastres de l’Europe actuelle. On ne trouvera donc aucune indication sur la possibilité d’une nouveau bloc historique qui pourrait justement porter et une sortie de l’Euro, au niveau national, et une reconfiguration majeure des institutions européennes au niveau international. Avouons que c’est un comble pour un auteur qui se réclame de Gramsci ! mais, ce n’est pas parce que Cédric Durand refuse de considérer un problème que ce dernier n’existe pas. Le « bloc historique » qui pourrait porter une telle politique est en réalité en voie de constitution. Ce qui n’est pas tranché est de savoir s’il sera hégémonisé par des forces représentant une gauche véritable ou s’il sera hégémonisé par une droite populiste aux tendances bonapartistes. La question n’est, pour l’heure, pas tranchée. Mais ce n’est pas avec ce type de position que l’on a une chance de voir émerger un projet politique capable de contester à la droite populiste sa possible hégémonie. Et c’est peut-être là le plus grave, car le retard pris actuellement sera très dur à rattraper.
 
En tout état de cause, il faut lire ce livre, pour les choses extrêmement positives qu’il contient mais aussi pour les choses plus négatives, pour en mesurer l’impact et chercher à les corriger. Car, en dépit des points que l’on ne peut partager, il n’en reste pas moins que cet ouvrage présente la première tentative pluridisciplinaire pour penser l’Europe de manière réaliste et non de celle des bisounours que l’on trouve d’habitude au sein du PS et d’une partie du Front de Gauche.




[1] C. Durand (sous la direction de), En Finir avec l’Europe, Paris, La Fabrique, mai 2013.
[2] En particulier dans l’excellent C. Lapavitsas (sous la direction de) Crisis in the Eurozone, Londres, Verso, 2012 et dans la New Left Review numéro de septembre 2011.
[3] A. Bernier, Désobéissons à l’Union européenne, Paris, Mille et une nuit, 2011.
[4] Mais pour partie seulement, et Durand le montre sans pousser cependant ses recherches et ses références, car il a existé un courant idéologique européen avant la première guerre mondiale et surtout après, poussant à l’intégration européenne pour mettre fin aux conflits qui ensanglantaient l’Europe.
[5] Ce qui fut déjà analysé par J-P. Chevènement La faute de M. Monnet, Paris, Fayard, 2006.
[6] F. Denort et A. Schwartz : L’Europe sociale n’aura pas lieu, Paris, Liber, coll. Raisons d’agir, 2009.
[7] R. Bellamy, “Dethroning Politics: Liberalism, Constitutionalism and Democracy in the Thought of F.A. Hayek”, in British Journal of Political Science, vol. 24, part. 4, Octobre 1994, pp. 419-441.
[8] J. Sapir, « La Crise de l’Euro : erreurs et impasses de l’Européisme » in Perspectives Républicaines, n°2, Juin 2006, pp. 69-84. Idem, « The social roots of the financial crisis : implications for Europe » in C. Degryze, (ed), Social Developments in the European Union : 2008, ETUI, Bruxelles, 2009. Idem, Faut-il sortir de l’euro ? Paris, Le seuil, 2012.
[9] H. Védrine, « Sortir du dogme européiste », Le Monde, 9 juin 2005.
[10] P. Anderson, Lineages of the Absolutist State, Londres: New Left Books , 1974.
[11] P. Anderson Le nouveau vieux monde, Marseille, Agone, 2011 (en anglais The New Old World (2009) London: Verso)
[12] C. Durand (sous la direction de), En Finir avec l’Europe, op.cit., p. 51.
[13] J. Sapir, Les économistes contre la démocratie, Paris, Albin Michel, 2002.
[14] Voir Jacques Sapir, “(IV) Ordre démocratique, entre dictature, tyrannie et rébellion légitime”, billet publié sur le carnet Russeurope le 30/01/2013, URL: http://russeurope.hypotheses.org/799
[15] H. Kelsen, Théorie générale des normes, PUF, Paris, 1996, Paris, traduction d’Olivier Beaud
[16] J’ai évoqué cela sous le nom d’euro-divergence dans J. Sapir, « From Financial Crisis to Turning Point. How the US ‘Subprime Crisis’ turned into a worldwide One and Will Change the World Economy » in Internationale Politik und Gesellschaft, n°1/2009, pp. 27-44.
[17] F. Guizot, Histoire de la civilisation en Europe, rééd. du texte de 1828 avec une présentation de P. Rosanvallon, Paris, Hachette, coll. « Pluriel », 1985.
[18] Idem, p. 182.
[19] On pense à A. Mitchell, The Bodyguard, Londres, Jonhatan Cape, 1970.


Europe: un livre, un sondage (II)
18 mai 2013

On poursuit ici la note, dont la première partie portant sur la présentation et la critique du livre dirigé par M. Cédric Durand a été installée le 16 mai. Cette deuxième partie est consacrée à l’analyse du sondage réalisé par le PEW Research Center[1]. Ce dernier concerne 8 pays (Allemagne, Royaume-Uni, France, Italie, Espagne, Grèce, Pologne et République Tchèque). Il est réalisé tous les ans depuis l’été 2002, à l’exception de 2009 ou deux sondages furent réalisés (printemps et automne). La Grèce a été introduite dans l’échantillon en 2012. Ce sondage est basé sur des échantillons nationaux constitué par un processus aléatoire, avec des quotas pour le sexe, l’age et l’activité, et des règles de stratification par régions et lieux de résidences (urbain/rural). Ce sondage a été réalisé du 3 mars au 23 mars 2013 et la marge d’erreur moyenne est de 3,6% en moyenne.
 
II. Un sondage significatif.
La grande étude que le PEW Research Center vient de publier sur les sentiments des populations dans les principaux pays de l’Union européenne concernant l’avenir de l’UE, montre l’existence d’un désillusion croissante vis-à-vis de l’Union européenne. Cependant, une des principales conclusion, et certainement celle qui a le plus d’implication d’un point de vue politique, porte sur l’émergence d’une déchirure entre la France et l’Allemagne. Ceci permet de relativiser l’importance des initiatives proposées par le Président François Hollande lors de sa conférence de presse du 16 mai dernier. La proposition concernant un renforcement de qui est appelé, d’ailleurs de manière inexacte, le « gouvernement économique de l’Europe » va à l’encontre de l’opinion exprimée dans ce sondage par les populations des 8 pays concernés à propos de l’intégration économique dans l’Union européenne. Elle impliquerait par ailleurs une forte synchronisation des opinions publiques en Allemagne et en France, ce qui est démenti justement par les résultats du sondage.
L’Union européenne est-elle « l’homme malade de l’Europe » ?
Le titre de cette étude est en un sens provocateur. Mais il met le doigt sur une évidence. Non seulement l’Union européenne est à l’évidence durement affectée par la crise économique actuelle, mais en son sein, le noyau que prétendait constituer la Zone Euro est encore plus malade. Les résultats des pays européens industrialisés n’appartenant pas à la Zone Euro, soit le Royaume-Uni, la Norvège, la Suède et la Suisse montrent des résultats qui vont du légèrement meilleur (cas du Royaume uni) au très supérieur (cas de la Norvège, de la Suède et de la Suisse). Une comparaison internationale excluant les pays émergents souligne d’ailleurs le fait qu’à l’exception du Japon les grands pays industrialisés ont connu depuis 2000 une croissance nettement supérieure à celle des trois principales économies de la Zone Euro, soit l’Allemagne, la France et l’Italie.
Graphique 1
 
Source : FMI, Global Outlook, Base de données mise à jour en avril 2013.
 
Ce sondage met donc en avant l’impact catastrophique de la crise de l’Euro, que d’aucuns affectent de croire « derrière nous » sur l’opinion que l’on peut avoir de l’UE : « The European Union is the new sick man of Europe. The effort over the past half century to create a more united Europe is now the principal casualty of the euro crisis. The European project now stands in disrepute across much of Europe »[2].
On peut épiloguer sur le fait que la crise de l’Euro, dont la phase « ouverte » a débuté au printemps 2010 a, en réalité, révélé et non créé cette situation. En réalité, le phénomène d’«eurodivergence » était patent bien avant cette crise, et même dès avant la crise financière mondiale de 2007-2008[3]. Cette « eurodivergence » n’affectait pas seulement les grands indicateurs comme la production, l’investissement et l’épargne, mais concernait aussi les dynamiques d’inflation que le passage à la monnaie unique n’avaient nullement harmonisées[4]. La Zone Euro apparaissait ainsi, en raison des institutions mêmes qui avaient été mises en place, comme une zone de faible croissance à l’échelle internationale[5].
On peut aussi soutenir que la logique même de la construction européenne, depuis « l’Acte Unique » était porteuse de ce résultat, comme l’affirment de manière convaincante les auteurs de En Finir Avec L’Europe[6]. Mais, le constat tiré par le PEW Research Center a valeur de symbole. On voit bien ici comment se creuse un écart toujours pus important entre les réponses des hommes (et femmes) politiques, comme lors de la conférence de presse du Président François Hollande du 16 mais, et les représentations des populations. De ce point de vue, il n’est donc pas étonnant qu’une majorité des personnes auxquelles on avait demandé leur opinion à la suite de conférence de presse a répondu qu’elle n’avait pas été convaincue par les propos du chef de l’État.
Une perte de confiance dans l’UE.
La perte de confiance dans l’Union européenne et ses institutions est très claire dans les réponses des personnes interrogées dans le cadre du sondage réalisé par le PEW Research Center. Sur 4 questions posées, la progression des réponses négatives est impressionnante depuis 2007. Il n’est pas surprenant que ce soit à la question sur la situation économique de chaque pays que l’on observe le plus de réponses négatives. En 2013 il n’y avait que 15% des personnes interrogées pour considérer que la situation économique de leur pays était bonne. Mais, ceci a une conséquence immédiate sur la perception de l’Union européenne, qui n’est vue de manière positive que par 46% des personnes interrogées (il y avait 68% de réponses positives en 2007).
Tableau 1
 
Si l’on détaille les résultats par pays, on obtient des résultats encore plus spectaculaires dans certains pays. Si, à l’évidence, les Allemands sont contents de la situation de leur économie (situation construite, il faut le rappeler, au détriment de celle de leurs voisins) il n’en va pas de même pour les Grecs (1%), les Italiens (3%), les Espagnols (4%) et les Français (9%).
Tableau 2
 
 
De la même manière, l’intégration économique, qui reste l’objectif affiché par la plupart des dirigeants de l’UE, n’est vue positivement que par 29% des réponses. Ce résultat, comparé à celui de 2009 (43%) montre une érosion de plus d’un tiers du pourcentage des personnes dans les dernières années, ce qui est véritablement impressionnant. Ici encore, la désagrégation des données apporte des enseignements intéressants. On en aura une idée en regardant le tableau suivant portant sur l’évolution des réactions en 2012 et 2013. Ceci est important dans la mesure où, justement, les gouvernements de certains des pays de l’Union européenne voient dans un approfondissement de cette intégration une « solution » à la crise. Jamais la divergence entre l’opinion des populations et celle de leurs représentants n’aura été à ce point divergente. Outre ce que cela indique sur la coupure des élites politiques par rapport aux populations qu’elles sont censées représenter, des chiffres avec de tels ordres de grandeur posent à l’évidence le problème de la légitimité de ces dites élites dans un processus démocratique. De ce point de vue, on comprend sans nullement l’approuver ni encore moins  la justifier, la tentation du « césarisme bureaucratique » qu’éprouvent les élites politiques dans l’Union européenne comme l’on décrit les auteurs de En Finir avec l’Europe et en particulier par Cédric Durand et Razmig Keucheyan [7].
Tableau 3
 
 
La chute de la perception favorable de l’intégration économique est la plus importante dans la dernière année en France (-14%) suivie par l’Italie et l’Espagne. Mais, même en Pologne, pays pourtant réputé pour son opinion « pro-européenne », on assiste à une baisse significative des opinions favorables. L’attitude vis-à-vis de l’UE est positive dans 3 pays sur 8, en Allemagne (ce qui n’est pas étonnant) en Pologne, mais aussi en Italie. Ceci traduit le traditionnel manque de confiance des Italiens dans leur propre État, ce qui est la conséquence de la faible légitimité de celui-ci, mais aussi de l’élite politique qui y est associée. C’est un problème structurel dans ce pays, qui a trouvé aussi son expression dans le Movimente 5 Stella de Beppe Grillo aux dernières élections. De ce point de vue on retrouve ici un écho de thèses « gramsciennes » développées dans En Finir avec l’Europe par Cédric Durand et Razmig Keucheyan[8]. Il est clair que le Movimente 5 Stella représente à la fois une forme de la recomposition de l’espace politique italien et la possibilité de constitution d’un bloc historique alternatif à le décomposition des blocs historiques qui avaient été dominants dans les pays de l’Union Européenne depuis les années 1990[9].
Le fossé franco-allemand : la fin du binôme ?
Un second point sur lequel le rapport apporte des éléments intéressants est le constat qu’un fossé se creuse entre Français et Allemands. Le point est capital quand on pense à ce que le « moteur » franco-allemand a représenté sans le passé comme force d’initiative à l’échelle européenne. On peut assurément penser que ceci a été en partie le fruit d’une représentation soigneusement mise en scène. Néanmoins, cette représentation a eu aussi des aspects de réalité et l’influence conjointe de ces deux pays, l’Allemagne et la France, au sein des institutions européennes n’est pas niable. Ce fossé apparaît clairement dans le tableau 4.
Tableau 4
 
 
Ici encore, il est intéressant de comparer ces résultats à ceux fournis par les pays dits du « sud » de l’Europe. On constate, ici encore, qu’à l’exception de l’Italie (et cette exception ne porte en réalité que sur la perception politique de l’UE), les avis des personnes interrogées sont très négatifs et rejoignent, voire devancent, les résultats du sondage pour ce qui concerne la France.
Tableau 5
 


 
Ceci soulève la question de savoir si la France n’est pas engagée sur une trajectoire qui deviendrait similaire à celle de ces pays du « Sud ». Si tel était le cas, cela signifierait la fin du binôme, déjà fortement déséquilibré, entre la France et l’Allemagne sur l’Union européenne. Il est certes clair que ces sondages sont le reflet des représentations des populations mais aussi de la nature des questions posées dans le sondage. Mais, en l’occurrence, ceci ne change rien à l’affaire. Si les Français se considèrent, explicitement ou implicitement, comme des « européens du Sud », s’ils partagent avec les Espagnols, les Grecs, et dans une moindre mesure avec les Italiens, une vision très négative de la politique allemande et de l’intégration économique européenne, alors c’est folie, et même folie furieuse, que de vouloir à tout prix renforcer le binôme franco-allemand. Telle est certainement la conclusion le plus importante que l’on peut tirer du rapport du PEW Research center. Ces résultats posent aussi le problème de la constitution potentielle d’un « bloc » des pays de l’Europe du Sud. En apparence ceci fait sens. On aurait une convergence des opinions publiques face à l’Allemagne dans des pays représentants une fraction importante du PIB et de la population de l’Union européenne comme de la Zone Euro. Cette convergence pourrait alors devenir le prétexte à la constitution d’un « Euro du Sud » dans le cadre d’une partition de la Zone Euro. Néanmoins, cette idée n’a que les apparences d’une solution. En réalité les dynamiques économiques au sein de cette potentielle Zone Euro du Sud sont elles-mêmes très divergentes. La Grèce est clairement un cas à part, et l’Espagne a connu une impressionnante désindustrialisation, au point d’avoir un modèle économique fondé sur l’immobilier et les services financiers (comme le Royaume-Uni). Le Portugal a une économie qui est très dépendante de celle de l’Espagne. Si la France et l’Italie présentent des convergences économiques notables, on voit bien qu’une monnaie unique sur deux pays n’a pas beaucoup de sens. La convergence des représentations qui s’exprime dans le sondage du PEW Research Center montre plutôt que l’on pourrait s’appuyer sur les opinions publiques pour mettre en place une politique alternative. Celle-ci impliquerait une dissolution de la Zone Euro qui serait accompagnée du maintien des instruments de coordination des politiques monétaires dont le rôle serait étendu dans ce scénario à la politiques de changes mais aussi à la gestion concertée du contrôle des capitaux qui serait indispensable pour ce dit scénario.
 
À la lecture du livre En Finir avec l’Europe comme à celle du sondage du PEW Research Center il vient l’idée, qui s’affirme comme une évidence, qu’il faut penser l’alliance des groupes sociaux (ou le « bloc historique ») qui peut porter une politique alternative en Europe. Cette alliance doit être suffisamment inclusive pour être capable de résister aux pressions, tant internes qu’externes, qui se manifesteront lors de la mise en œuvre de cette alternative. Cela implique de penser cette alliance au-delà des frontières des couches inférieures du salariat (ouvriers et employés) même si ce sont elles qui doivent donner le ton de cette alliance. Il sera capital de pouvoir y intégrer de larges segments des petits entrepreneurs dont le destin est aujourd’hui directement menacé par l’Europe et par l’Euro. D’une certaine manière, c’est la composition sociologique du Movimente 5 Stella en Italie, ce qui explique d’ailleurs qu’il ait construit sa progression largement au détriment de la « gauche » traditionnelle. Le but ultime consisterait à réduire l’alliance européiste à son noyau, soit les fractions de la bourgeoisie liées aux activités bancaires, de services financiers, de communication et de publicité ainsi que la partie des salariés de ces secteurs qui est économiquement et idéologiquement capturée par ces fractions. Notons que, dans le secteur bancaire, cela construit une ligne de partage entre les salariés des guichets et ceux des services centraux et des services financiers liés aux marchés internationaux.
Le projet de cette alliance (ou de ce « bloc historique ») doit être celui de la reconstitution des marges d’autonomie de l’économie française autour de la défense des conditions de reproduction élargie du modèle social français. Il implique donc des éléments protectionnistes, chose dont les auteurs de En Finir avec l’Europe semblent parfaitement conscients. Par nature, mais aussi par nécessité, ce projet est aussi celui d’une réindustrialisation de l’économie française. La dynamique de l’industrie dans la valeur ajoutée en établi la nécessité économique, tandis que les représentations construites autour de l’industrie française, et qui dépassent de loin les frontières du monde ouvrier, font d’un tel projet une nécessité idéologique pour cimenter les représentations de ce bloc social. De ce point de vue, ce projet est compatible avec le discours d’Arnault Montebourg sur le “produire en France”.


[1] PEW Research Center, The New Sick Man of Europe: the European Union , French Dispirited; Attitudes Diverge Sharply from Germans, 13 mai 2013, http://pewglobal.org
[2] Idem, p. 5.
[3] J. Sapir, « Is the Eurozone doomed to fail », in Making Sense of Europe’s Turmoil, CSE, Bruxelles, 2012, pp. 23-27. Idem, « From Financial Crisis to Turning Point. How the US ‘Subprime Crisis’ turned into a worldwide One and Will Change the World Economy » in Internationale Politik und Gesellschaft, n°1/2009, pp. 27-44.
[4] I. Angeloni et M. Ehrmann, « Euro Area Differentials » in The B.E. Journal of Macroeconomics, Vol. 7, n°1/2007, article 24 (http://www.bepress.com/bein/vol7/iss1/art24 C. Conrad et M. Karanasos, « Dual Long Memory in Inflation Dynamics Across Countries of the Euro Area and the Link between Inflation Uncertainty and Macroeconomic Performance », Studies in Nonlinear Dynamics & Econometrics, vol. 9, n° 4, novembre 2005 (publié par The Berkeley Electronic Press, URL :http://www.bepress.com/snde ).
[5] Sur les effets dépressifs de l’Euro, voir J. Bibow, « Global Imbalances, Bretton Woods II and Euroland’s Role in All This », in J. Bibow et A. Terzi (dir.), Euroland and the World Economy: Global Player or Global Drag?, New York (N. Y.), Palgrave Macmillan, 2007
[6] C. Durand (sous la direction de), En Finir avec l’Europe, Paris, La Fabrique, mai 2013.
[7] C. Durand (sous la direction de), En Finir avec l’Europe, op.cit..
[8] Idem, p. 89 et 90.
[9] « Beppe Brillo ‘Je suis l’expression d’une colère’ », interview publié dans Le Temps, n° 4607, Samedi 18 et Dimanche 19 mai 2013, Genève, p. 4.